El daño moral derivado del hecho de llevar soportando durante mucho tiempo ruidos antijurídicos, genera que la vivienda en la que residen haya perdido la intimidad y privacidad que se supone que debe tener el domicilio inviolable. Este escenario de atentado contra la intimidad y el sosiego domiciliario supone exponer a los moradores a situaciones de frustración ante la inoperatividad municipal, angustia por el hecho de si se va a solucionar el problema o no, irritabilidad, falta de descanso, estrés, etc.
Motivos por los que solicitar indemnización por ruidos molestos
Siendo así, la jurisprudencia de nuestros Tribunales considera unánimemente que las molestias generadas por la percepción de ruidos superiores a los niveles de tolerancia constituyen un daño moral que debe ser indemnizado. Y es que, aunque de manera inmediata no representen un daño a la salud, sino un peligro potencial para ella, su percepción origina:
- Estrés y dificultades para el reposo, la memorización, la concentración y la comunicación verbal.
- Limitaciones en la capacidad de reacción y en el rendimiento de trabajo, físico e intelectual.
- Sentimientos de miedo, impotencia, malestar, ansiedad, desasosiego e irritación que en su injusto padecimiento constituyen un verdadero daño moral.
Además se debe valorar especialmente como no es necesario para que surja la obligación de indemnizar, la acreditación de la existencia de cualquier tipo de enfermedad producida por el ruido, lo cual serviría para incrementar en dicho caso el importe de la indemnización por ruidos molestos, siendo suficiente la constatación de un ruido continuado y la incomodidad o sufrimiento experimentado
Estos daños, que se circunscriben a los de orden moral, son susceptibles de evaluación económica y ésta habrá de consistir en una suma razonable en atención de las circunstancias de cada caso, particularmente la duración, intensidad y frecuencia de las inmisiones, la normalidad o anormalidad de los usos que las generan, el horario diurno o nocturno en que se producen…
En nuestra web puede encontrar sentencias de casos reales en las que se aprecia la creciente sensibilización por parte de los juzgadores en supuestos de contaminación acústica y las indemnizaciones por ruidos molestos fijadas por nuestros tribunales.